La vida sabe a crepe

Hola de nuevo, giolatteros, os traemos un protagonista que os va a encantar, nuestros deliciosos CREPES. Y sí, lo ponemos en mayúsculas porque es un postre de primera, de los que una vez que lo pruebas no puedes parar de repetir, de esos que sientan genial a cualquier hora, para invierno o para verano, un dulce que gusta a pequeños y mayores y que enamora desde el primer bocado.

En Giolatto nos encanta servirlo bien relleno de salsa de chocolate o con azúcar y acompañarlo de nuestros helados, tú eliges, una o dos bolas para tu crepe. El contraste del crepe recién hecho y bien calentito con el helado es… ¡Deliciosamente maravilloso! También podemos añadirle nata o diferentes toppings. O quizá lo prefieres solo, te lo preparamos como más te guste

Un crepe para hacer felizcomprar crepe

Si quieres sorprender a esa persona tan especial… ¡Regálale un crepe! Para esos días de bajón, para celebrar una buena noticia o simplemente para pasar un rato juntos, comparte crepes. Porque no hay mal de amores que no lo arregle un crepe con helado, ni mejor oportunidad de ser feliz que compartir momentos juntos.

Si pasas por Giolatto aprovecha la ocasión y pide tu crepe para llevar y disfrútalo tranquilamente en casa, en el parque, en el descanso de tu tarde de estudio o para tomarte un respiro antes de continuar con tu jornada de trabajo. ¡Elige tu momento crepe y a disfrutar!

Un postre con mucha historia

Para conocer cien por cien este postre debemos echar la vista atrás y descubrir su historia, dónde nació y cómo ha llegado a convertirse en una receta tan extendida, conquistando numerosos países y a los paladares más exigentes. Lo teníamos claro, esta delicia no podía faltar en nuestras heladerías.

crepesSus inicios tuvieron lugar en la Francia del medievo y, en concreto, en la zona de Bretaña donde los agricultores de la zona comenzaron a cocinar esta especie de tortitas conocidas como galette. Las elaboraban sobre piedras sacadas del fuego donde esparcían una mezcla a partir de harina de trigo, huevos, algún líquido como agua o leche y un toque de sal, una receta muy sencilla que se convirtió en uno de los platos más recurrentes debido a su simpleza y rico sabor.

Su aspecto no se parecía a las crepes que se consumen actualmente, sino que tenían un tono más grisáceo debido a la harina obtenida del trigo negro, como así llamaban los bretones a esta variedad de cereal que cultivaban. Tampoco se rellenaban de cualquier ingrediente como solemos hacer ahora, era mucho más sobrias.Crepes para merendar, para desayunar, de postre…

El paso de los años ha logrado que los crepes viajen por medio mundo y se cuelen en los hogares. Porque siempre es un buen momento para tomar uno. ¡No pierdas más tiempo y disfruta de tu crepe en Giolatto! Te encantará…

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